Selección y cosecha
Seleccionamos agaves de nuestra tierra, respetando sus ciclos naturales y buscando aquellos que expresan el carácter de Oaxaca.
Detrás de Tumba Fraile existe una historia familiar que comenzó mucho antes de crear nuestra marca. Luis Olivera Díaz creció junto a su padre, aprendiendo de sus manos el arte de elaborar mezcal y el profundo respeto por el agave y la tierra. Su padre fue quien sembró en él la pasión y el conocimiento que años después lo motivaron a emprender su propio camino.
Así nació Tumba Fraile, con raíces profundas en El Gramal y un compromiso con nuestra comunidad y nuestras tradiciones.
Seleccionamos agaves de nuestra tierra, respetando sus ciclos naturales y buscando aquellos que expresan el carácter de Oaxaca.
El fuego transforma el agave y desarrolla sus aromas únicos.
Cocinamos el agave lentamente mediante un proceso tradicional que transforma sus fibras y desarrolla los aromas que definirán el mezcal.
Destilamos cuidadosamente el mosto fermentado, aplicando el conocimiento transmitido por generaciones para revelar el carácter de Tumba Fraile.